A Mira le encanta construir. Su abuela tiene un pequeño taller. En él huele a madera y a metal caliente. Los estantes están llenos de tornillos, ruedas y botones. Mira escucha el suave zumbido de una vieja computadora y se siente valiente y curiosa.
En una caja azul, encuentra luces LED parpadeantes, una pantalla y dos pequeñas antenas. Atornilla las piezas con cuidado. Pone unas ruedas debajo de una pequeña placa. Coloca la pantalla como una cara sonriente. El pequeño robot se despierta. Bip bip, dice el robot. "Te llamaré Botti", dice Mira, palmeando el chasis, su cuerpo duro.
Mira conecta una caja de baterías. La batería le da energía al robot. Abre la computadora y escribe un código simple. Programar significa dar pasos claros, como una lista de recetas: haz esto, luego haz aquello. Escribe una y otra vez, hasta que Botti rueda suavemente.
Botti tiene sensores. Un sensor es como un pequeño ojo o una pequeña nariz. Puede sentir luz, sonido u olor. Mira pega una tarjeta azul en el suelo. "Sigue el azul", dice. Botti se ilumina con su luz LED y encuentra el camino correcto. La pantalla de Botti muestra una boca feliz.
Llega la tarde. El viento susurra afuera. Las luces parpadean y se apagan por un rato. La oscuridad se apodera de las habitaciones. El vecino Leo llama y susurra. "Mi peluche ha desaparecido. Teddy Star ha desaparecido y no puedo dormir".
Mira asiente. "Te ayudaremos", dice. Botti rueda hacia adelante y enciende una suave luz azul. Su luz no distrae a los ojos dormidos. Escuchan y caminan tranquilamente por el pasillo. Botti usa un sensor de sonido y escucha un pequeño crujido. El sensor le muestra una pequeña flecha en la pantalla.
Fin




















